22.7 C
Ciudad Mante
jueves, diciembre 8, 2022

Mis Comentarios

Debes leer esto

- Advertisement -spot_img

Por: Pepe Izaguirre

¡¡NOSOTROS LOS POBRES!!

(Historia de muchos pueblos mexicanos)

¡Me lo contó Don Arnulfo, Es un viejo amigo (más que yo) de mi pueblo! ¡Dicen que es el más “mentiroso” y “hablador” del Limón, pero lo que me platicó me parece más verdad que la pura verdad!

Si tienen amigos o familiares políticos les recomiendo no leerlo, pues puede suceder que se molesten o escandalicen. Si esto llegara a pasar les suplico no me vayan a retirar su amistad.

¡¡NOSOTROS LOS POBRES!! (Una historia de muchos pueblos mexicanos chicos)

No hablaré de la película estelarizada por Pedro Infante, no, hablaré de la gente de mi pueblo, de mis contemporáneos.

Un alto porcentaje de los que nacimos en mi pueblo, nacimos pobres. 5 o 6 familias escapaban de esta clasificación, eran comerciantes, agricultores o prestadores de servicios. Los hijos de estas 5 o 6 familias, me daban mucha envidia, pues iban con sus uniformes completos a la escuela y traían dinero para gastarlo en el recreo. Los jefes de las familias pobres eran jornaleros o asalariados de bajos ingresos. Los hijos de estos últimos (entre los que me encontraba yo) eran pobres. Se entenderá con esto que la mayoría éramos pobres.

Casi todos los días de todos los tiempos escuchamos que algún político habla de abatir la “pobreza extrema” y de la implementación de campañas para lograr este supuesto propósito. Pero, al contrario del propósito, los pobres se incrementan y algunos se vuelven más pobres. Y los que prometen ahí están, ahí siguen en sus puestos. No hay forma de quitarlos y los que los sustituyen también prometen, pero tampoco cumplen. Para colmo de males, los programas de apoyo en sus nombres son un insulto a la condición de pobre, ya que con solo oír acerca de “La cruzada contra el hambre” ni dan ganas de acercarse para que lo inscriban. Si no fuera porque en realidad hay gente que no tiene ni para comer, pos ni caso hacían.

Los pobres de mi pueblo y de todos los pueblos como el mío son (en un agradecimiento inexplicable) los que hacen que los políticos ganen elecciones. Se aprovechan de la nobleza y de la ignorancia de los necesitados. El pobre a cambio de dádivas mínimas (y casi siempre solo con promesas), entrega esperanzado su voto. Para los políticos, un pobre es oro puro.

Gobernadores, Presidentes Municipales, Diputados no han podido cumplir con su función de promover acciones de desarrollo para nuestros pueblos chicos, pero un día si y el otro también conocemos de un fraude, de un delito de peculado, de una situación de conflicto de intereses, del aprovechamiento del poder para enriquecer a alguien y nunca sabemos que hayan castigado a ninguna persona. Es como una burla para todos los mexicanos.

Me imagino que algún despacho de financieros debe tener una contabilidad de todos los dineros que este tipo de casos representa y así ha podido hacer un cálculo de cuantas obras pudieran haberse realizado a favor de los pobres, necesitados, abandonados, en fin, ya no sabemos ni cómo llamarles.

Regreso a mi pueblo y en la misma calle (la única) en la misma Colonia (la única) veo a mi gente, me veo a mi mismo y sí, me da pena decirlo, después de 80 años, sigue habiendo pobres. No hemos podido ayudarles para que progresen. Las calles siguen siendo de tierra. El alumbrado público es deficiente. Los servicios de salud precarios, casi nunca hay medicinas, aunque si hay para realizar actividades a favor de los candidatos políticos, bueno eso dicen. No hay donde trabajar. Y nadie hace nada. ¡NADIE HACEMOS NADA! Nos hemos quedado sin protestar, callados, sin levantar la voz.

¿Por qué no hacemos nada? ¿Por qué no reclamamos la falta de apoyo de los políticos? ¿Por qué no exigimos que se castigue a los deshonestos? Porque tenemos miedo. No sabemos de qué forma, pero adentro de nosotros, tenemos la certeza de que algo nos pasará si levantamos la voz. En un pueblo chico no hay como esconderse, nadie pasa desapercibido. Protestas y luego lueguito te callan.

Ojalá que, en las ciudades grandes, donde el individuo puede camuflagearse, se animen a emprender acciones para pedir el cumplimiento de las responsabilidades de los políticos y de los empresarios que deslealmente se aprovechan de las influencias para cometer actos indebidos, para pedir pues la aplicación de las leyes, para castigar los abusos. Pero con leyes y funcionarios a modo y acuerdos entre partidos y cúpulas organizacionales, creo que la tarea es harto difícil. 

Así es la pobre vida en mi pobre pueblo y así es en los pueblos pobres de nuestro México.

Vienen las campañas políticas, luego vendrán las elecciones. Piensen, analicen y decidan de la mejor manera el otorgamiento de lo más valioso que tienen, su voto. 

No acostumbro a meterme en política, pero estoy muy encaboronado.

Así dijo Don Arnulfo. Y se fue caminando por la calle de tierra para su casita.

Un abrazo a mis amigos de FACE

 

More articles

DEJA UNA RESPUESTA

Por favor ingrese su comentario!
Por favor ingrese su nombre aquí

- Advertisement -spot_img

Las ultimas