“Muchas gracias a nuestra presidenta Patty Chío, le quiero expresar por este medio las atenciones y apoyo a nuestros atletas mantenses…”. Con estas palabras, el profesor José Natividad Almazán del Ángel dio voz a un sentimiento que nace del corazón: la gratitud sincera por el respaldo que transforma esfuerzos en logros y sueños en realidad.
En un país donde el camino del deporte muchas veces se recorre con sacrificio y pocas certezas, encontrar puertas abiertas y manos extendidas es una excepción que vale la pena contar. El gesto de un gobierno que cree en su gente —y en especial en sus jóvenes— es mucho más que un acto de apoyo; es un compromiso con el futuro.
Pocas veces El Mante aparece en los titulares deportivos por figurar entre los ganadores, pero esta vez fue diferente. Cuatro jóvenes atletas: Wily Damián Hernández Ponce, Helen Perales Aguilar, Aida Yoselin Pérez Achutegui y Dayma Brisia Reyes Sánchez, acompañados de su incansable entrenador, el profesor Natividad Almazán, llegaron puntuales a la cita con el éxito en una justa organizada por CONADE. No llegaron solos: tras ellos están sus familias, su comunidad, y un gobierno municipal que ha entendido que apoyar al deporte no es un gasto, sino una inversión que rinde frutos de orgullo y superación.
Wily Damián brilló con oro en relevos combinados 4×1000 y bronce en 80 metros planos, mientras que sus compañeros también dejaron huella con destacadas participaciones. Estos logros no se construyeron en un día: detrás hay madrugadas de entrenamiento, disciplina, motivación y, sobre todo, confianza. Confianza en que alguien los ve, los apoya y los impulsa.
Ese “alguien” ha sido la alcaldesa Patty Chío, una mujer cercana al deporte, que ha entendido que gobernar también es tender la mano a quien se esfuerza por poner en alto el nombre de su tierra. Y a su lado, el respaldo del Gobernador Humanista Dr. Américo Villarreal Anaya, cuya visión social y compromiso con la juventud han marcado la diferencia.
Porque sí, es verdad: “Juntos Transformamos” no es solo un lema de gobierno. Es una invitación a unir voluntades, a sumar esfuerzos y a construir desde la esperanza. Hoy, El Mante tiene un lugar en el podio. Pero más allá de las medallas, lo que realmente brilla es el ejemplo: cuando la comunidad, los maestros, los padres y las autoridades trabajan unidos, el éxito deja de ser una posibilidad para convertirse en destino.
Y ese destino —como lo han demostrado nuestros atletas— está más cerca cuando se corre hacia él con pasión, con apoyo… y con el corazón.
