Vino la secretaria de Desarrollo Urbano y Medio ambiente a firmar un convenio con Patty Chío para planear el reordenamiento territorial.
Durante años, Ciudad Mante ha sido testigo de un crecimiento desordenado, producto de la improvisación, la falta de planeación y, en muchos casos, de la omisión deliberada de las autoridades pasadas. Colonias como las del sur, las Colectivas, La Linares y las Burocráticas crecieron al ritmo de la necesidad, pero sin la infraestructura adecuada para sostenerlas. Calles sin trazo, servicios básicos insuficientes y zonas irregulares nacieron sobre antiguos cañaverales, dando lugar a una ciudad sin rumbo claro.
Esa etapa de expansión anárquica no solo dejó cicatrices urbanas, sino también sociales. Y peor aún: hubo gobiernos que decidieron cerrar los ojos —y los oídos— ante las advertencias de expertos y ciudadanos. Se impuso la inercia de la negligencia sobre la posibilidad del progreso.
Hoy, afortunadamente, el escenario comienza a cambiar. El reciente convenio firmado entre la Secretaría de Desarrollo Urbano y Medio Ambiente (SEDUMA) y el Ayuntamiento de El Mante, encabezado por la alcaldesa Patricia Chío de la Garza, marca un punto de inflexión. Se trata de un acuerdo que no solo reconoce el problema, sino que propone una solución concreta: la actualización del Programa Municipal de Ordenamiento Territorial y Desarrollo Urbano (PMOTDU).
La presencia de la secretaria Karina Lizeth Saldívar Lartigue en esta ciudad, acompañada de sus colaboradores, no fue un acto protocolario más, sino una muestra clara de que la visión del desarrollo urbano ahora se construye desde la coordinación y la inclusión. Participaron autoridades municipales, representantes del Cabildo y, algo fundamental, integrantes de la sociedad civil. Porque ordenar el crecimiento urbano no puede ser tarea de unos cuantos: requiere del compromiso de todos.
En este nuevo enfoque, destaca la voluntad política de la alcaldesa Chío, quien ha reiterado su disposición de trabajar “todos los días por un mejor municipio”. También es digno de reconocimiento el respaldo del Gobierno del Estado, que no solo muestra interés, sino que actúa para consolidar una región cañera más habitable, equitativa y sostenible.
El convenio firmado compromete a los tres niveles de gobierno, al sector privado y a la ciudadanía a poner fin al desorden urbano. Se apuesta por una ciudad con servicios dignos, uso racional del suelo y respeto por el medio ambiente. En resumen, una ciudad pensada para el bienestar de sus habitantes, no solo para la estadística.
Si este esfuerzo se sostiene en el tiempo, Ciudad Mante podrá dejar atrás la improvisación como forma de crecimiento y avanzar hacia un futuro donde el desarrollo urbano sea sinónimo de justicia social, planificación y sustentabilidad.
El tiempo de la anarquía quedó atrás. Hoy, El Mante comienza a escribir una nueva historia
