Procuración de justicia sin privilegios
La designación de Jesús Eduardo Govea Orozco como nuevo Fiscal General de Justicia del Estado representa un golpe directo a los viejos privilegios que durante años blindaron a los infractores frecuentes de la ley. Aquellos que se beneficiaron de la impunidad en gobiernos anteriores hoy ven amenazada su cómoda sombra, pues el Congreso del Estado ha marcado un rumbo distinto al aprobar su nombramiento el pasado sábado.
El próximo 2 de diciembre, al rendir protesta ante el pleno, se abrirá un periodo constitucional que inicia formalmente el 16 de diciembre y que promete ser un parteaguas en la vida pública. Esta navidad no será feliz para los amantes de lo ajeno: la justicia los alcanzará tarde o temprano, y esa será la prioridad del nuevo Fiscal.
La coincidencia con la llegada de Ernestina Godoy como virtual Fiscal General de la República refuerza la idea de que el país transita hacia una etapa de mayor rigor institucional. Se trata de un mensaje claro: la procuración de justicia ya no será rehén de intereses particulares ni refugio de privilegios.
Inspirados en la transformación que impulsa el gobernador Américo Villarreal Anaya, este nuevo capítulo busca garantizar que nadie esté por encima de la ley. El reto será demostrar que las promesas de cambio se traducen en acciones concretas, capaces de devolver la confianza ciudadana en las instituciones y de cerrar definitivamente la puerta a la impunidad.
