Agencia EcoNoticias
La felicidad, se escribe con nueve letras, pero en la colonia Canoas se entendió sin necesidad de pronunciarlas. Bastó mirar los rostros, escuchar los aplausos y sentir los abrazos que brotaron de manera natural cuando Patty Chío, presidenta municipal, cortó el listón de una obra largamente esperada: la pavimentación de un tramo de la calle Mariano Azuela, entre avenida Rotaria y Monterrey.
La escena fue clara. Vecinos que por años caminaron entre polvo y lodo hoy pisaban concreto firme. Las sonrisas no eran de protocolo; eran de alivio. Tras el acto simbólico, llegaron las muestras de agradecimiento, esas que no se planean y que suelen decir más que cualquier discurso. La obra no fue superficial, como en otros tiempos. Se hizo desde abajo, con la renovación total de las líneas de agua potable y drenaje, apostando a una solución duradera y no a un remedio temporal.
Entre la gente, la voz de Yarira Cilaga, presidenta del Comité de Obras, resumió el sentir colectivo. Pero más allá de sus palabras, Patty Chío percibió algo más profundo: la emoción sincera de una comunidad que se sintió escuchada y atendida. En esos gestos, la alcaldesa confirmó el respaldo ciudadano que la llevó a convertirse en la primera mujer en gobernar la ciudad.
La gira continuó en la colonia Azucarera, donde el ambiente no fue distinto. En la calle Refinería, la presidenta municipal constató que los trabajos de introducción de agua y drenaje habían sido aprobados por la Comisión Municipal de Agua Potable y Alcantarillado, abriendo así el camino para la pavimentación. El banderazo de inicio desató un nuevo derroche de entusiasmo: vecinos reunidos, expectativas compartidas y la certeza de que el cambio ya había comenzado.
La jornada cerró en el INFONAVIT Jesús Yurmen, en un escenario distinto pero igualmente significativo. Ahí, los protagonistas fueron niños futbolistas que, junto a sus padres, agradecieron la rehabilitación de la cancha de pasto sintético, un espacio que durante años permaneció en el abandono. Hoy, ese lugar vuelve a llenarse de risas, carreras y sueños, llevando además el nombre de Mario Alberto Velázquez García, un incansable promotor deportivo cuya memoria fue honrada con respeto y emoción.
Así concluyó un día de agenda intensa, marcado por obras, encuentros y recuerdos. Una jornada que dejó claro que, cuando la gestión se acompaña de cercanía y compromiso, la felicidad no necesita explicarse. Solo se vive. Y el mensaje quedó sembrado en cada colonia visitada: Unidos Avanzamos.
