MÁS QUE UN SON

Fecha:

 

Amar a Cuba no es solo una idea, es algo que llevamos dentro, como un latido que a veces parece callarse, pero siempre está ahí. 

No hace falta gritarlo a cada rato; a veces vive escondido en los pequeños gestos, en la forma de hablar, en ese orgullo que sentimos cuando alguien más reconoce la belleza de lo nuestro.

Ese cariño se vuelve más fuerte cuando miramos atrás y recordamos a quienes dieron todo por esta tierra, o cuando nos damos cuenta del valor inmenso de nuestra cultura, nuestra música y nuestra gente. 

No es solo nostalgia, es un abrazo sentido a una herencia que nos define. Hoy solo quiero decirlo con sencillez te llevo en el alma, te amo Cuba.

*

Cuba no se parece a ninguna otra nación. Y es que ser cubano es una manera de entender el mundo sabiendo que duele, pero también sabiendo que se baila. Porque esta isla nos enseñó que la alegría también es resistencia, que el sonido del tambor puede ser un manifiesto y que el abrazo que se da después de una tormenta siempre es más hondo.

Por eso, no imagino un pueblo derrotado. Imagino a esos niños que juegan en nuestras calles, convertidos en hombres y mujeres que siguen inventando soluciones donde otros solo ven escasez. 

Imagino las manos curtidas del guajiro que no abandona su tierra, el médico que cura con lo que tiene, el artista que pinta con los dedos si no hay pincel. 

Así nos mirarán siempre, no como los que sobreviven, sino como los que viven con una intensidad que asombra. Porque rendirse no está en nuestro vocabulario. Está, en cambio, la certeza de que cada amanecer en esta tierra es una promesa cumplida, y que merece la pena luchar por cada uno de sus días. 

Y cuando un cubano dice “patria”, habla de la certeza de que aquí, entre tanto mar, hay un pedazo de mundo que no cambiaría por ningún otro. Aunque me cueste mi propia vida.

*

No estamos solos. Lo hablamos en la cola, en el portal de la casa, en el trabajo. Veo la fatiga, sí, la conozco bien. 

Pero también veo una terquedad que no se apaga. La misma que nos hace buscar el cable para el invento, reírnos en medio del apagón, y compartir el poco café que hay. 

Esa fuerza no la vemos en la televisión, la vivimos. Y créeme, el mundo la ve. Nos reconforta saber que nuestra lucha, por dura que sea, tiene sentido más allá del mar.

Es entonces cuando recuerdo quiénes somos, los hijos de los que construyeron esto con sus manos, los nietos de los que no se doblegaron. 

Tenemos algo que muy pocos tienen: una identidad tan fiera que duele y enamora a la vez. Tenemos una historia de resistencia que es nuestro escudo. Y tenemos, aunque no siempre lo parezca, a millones que desde otras tierras nos respetan por seguir en pie, por no haber cambiado nuestra alma por nada.

Por eso sigo aquí, con esta, mi Cuba, aferrada a mí. No por un discurso, sino por el olor de la tierra después de la lluvia, por la sonrisa franca de mi vecina, por la certeza de que este pueblo, al que pertenezco, es capaz de lo imposible. 

Nuestra batalla es diaria y es real, pero no la cambio por arrodillarme ante nadie. Cada grano de arena que ponemos, cada acto de honestidad y cada gesto de solidaridad que nos damos entre nosotros es un triunfo. 

Esta es nuestra verdad, la que construimos día a día. Y mientras nos tengamos los unos a los otros, mientras creamos en lo que somos, jamás seremos un pueblo derrotado. La victoria está en permanecer, en ser. Y nosotros, aquí, somos de Patria o Muerte

 

Compartir:

Popular

Ecos Informativos

ENFOQUE POLITICO

POR: Juan Manuel Martínez Sustaiita. ¿QUIEN ES MARY RESENDIZ PACHECO? De...

PANORAMA POLÍTICO

SEGÚN ONU BLOQUEO PETROLERO A CUBA AGRAVA LA CRISIS...

Dialogando

Américo llevará mano en la sucesión gubernamental *Es tiempo de...

AGENDA FRONTERIZA

    SIN AFLOJAR EL PASO........   En la vida existen solamente dos...