Ilustración: Miguel Parras
En la cancha del Correbasket de la Universidad Autónoma de Tamaulipas (UAT), bajo las luces brillantes y el rugido de la afición, una joven de apenas 18 años dio un paso que muchos tardan años en dar… o que nunca se atreven a intentar.
Tania Aguilar Tejeda, originaria de Ciudad Victoria, Tamaulipas, entró a la duela como jugadora profesional por primera vez. Jersey número 28, naranja y azul en el pecho, balón en las manos y una sonrisa que no cabía en su rostro. No era un partido cualquiera: era su debut en la Liga Nacional de Baloncesto Profesional Femenil (LNBP Femenil), y con él se convirtió en la jugadora más joven en la historia del equipo Correcaminos en dar ese salto.
Pero esta historia no empezó hace unos días en marzo de 2026. Empezó mucho antes, en las canchas polvorientas de su ciudad, en las mañanas temprano cuando su mamá la llevaba a entrenar, en las tardes interminables practicando tiros libres hasta que las manos dolían, y en los partidos con el Club Panteras donde poco a poco fue puliendo su talento como base. Desde los 12 años el baloncesto fue su refugio, su pasión y su sueño más grande.
Tania no solo juega: estudia en la UAT. Combina las exigencias de las clases con los entrenamientos dobles, los viajes y la presión de representar a su universidad en el máximo circuito profesional del país. “Los sueños también se construyen desde las aulas”, escribió orgullosa la propia UAT al celebrar su debut. Y ella lo demuestra cada día: libros por la mañana, duela por la tarde, y la certeza de que el esfuerzo siempre encuentra su recompensa.
Ese día histórico, cuando el entrenador la llamó para ingresar, el estadio pareció detenerse por un instante. La multitud ovacionó a la “niña” que ya no era niña, sino una atleta profesional lista para competir contra rivales mucho más experimentadas. Corrió la cancha con la energía de quien sabe que está viviendo un momento irrepetible. Y aunque los minutos en pista fueron pocos, el impacto fue enorme: Tania ya forma parte de la historia naranja del Correbasket.
Hoy, con solo 18 años, Tania Aguilar Tejeda no solo debutó… inspiró. A las niñas de Tamaulipas que sueñan con llegar lejos en el deporte, a las estudiantes que piensan que no se puede equilibrar la universidad con el alto rendimiento, a cualquiera que alguna vez sintió que su meta estaba demasiado arriba.
Porque a veces, el verdadero triunfo no está en los puntos anotados ni en las estadísticas. Está en atreverse a saltar, en creer que es posible y en correr hacia el aro con todo el corazón.
¡Orgullo UAT! ¡Orgullo tamaulipeco!
Y sobre todo… orgullo Tania.
