Después de las difíciles horas vividas por numerosas familias de Xicoténcatl a causa del inusitado desbordamiento del río Guayalejo y sus afluentes, es justo reconocer el esfuerzo conjunto que permitió enfrentar la emergencia con eficacia y, afortunadamente, saldo blanco.
La oportuna coordinación de acciones, tanto de prevención como de respuesta inmediata, fue clave para proteger a la población en riesgo. El sistema de alertamiento, funcionó con efectividad, permitiendo que muchas familias evacuaran sus hogares a tiempo y se resguardaran en los albergues habilitados por la Presidencia Municipal y el Sistema DIF.
Destacó también la experiencia del Ejército Mexicano mediante la implementación del Plan DN-III, visible no sólo en el rescate de una familia atrapada por las aguas, sino también en los recorridos posteriores, una vez que las condiciones lo permitieron.
La alcaldesa Mariela López Sosa, junto a su equipo de trabajo, se mantuvo al frente de la situación, supervisando las acciones y tomando decisiones acertadas para atender a quienes más lo necesitaban en medio del embate de las lluvias. Su compromiso y liderazgo fueron evidentes y valorados por la comunidad.
Lo que sigue ahora es mirar hacia adelante. Aprender de la experiencia, fortalecer los protocolos de emergencia y, sobre todo, seguir trabajando en unidad. Porque cuando se actúa con responsabilidad, coordinación y voluntad, la adversidad puede enfrentarse con esperanza y resultados positivos.
