A paso lento pero firme, el equipo mecanizado de bacheo con concreto hidráulico está cambiando la fisonomía de las calles de El Mante. Durante años, los hoyancos visibles fueron la pesadilla de los automovilistas y símbolo del abandono; hoy, gracias al esfuerzo del gobierno municipal encabezado por la alcaldesa Patty Chío, esas vialidades se han transformado.
El objetivo es claro: dejar calles seguras y transitables en cualquier época del año. Cierto es que los trabajos generan obstrucciones parciales al tráfico, pero ahí radica la importancia de la comprensión ciudadana. Al igual que las reparaciones de agua y drenaje, estas acciones son servicios que benefician directamente a la población, aunque impliquen incomodidades temporales.
La libertad de expresión permite que en redes sociales se manifiesten las molestias por las interrupciones, y esa tolerancia es parte de la vida democrática. Sin embargo, al final del día, los resultados hablan por sí mismos: calles rehabilitadas, vialidades más seguras y un entorno urbano que poco a poco se transforma para bien de todos.
El Mante está dejando atrás el rezago, y lo hace con obras palpables que reflejan compromiso, visión y responsabilidad.
