Hay obras que llaman la atención por su tamaño y otras que transforman la vida de las personas desde la sencillez. La entrega de 1,250 tinacos a igual número de familias de Xicoténcatl pertenece a este último grupo, porque representa una acción preventiva que hoy, en plena canícula, demuestra su verdadero valor.
Cuando las lluvias escasean, las temperaturas superan los 40 grados centígrados y el consumo de agua potable aumenta de manera considerable, contar con un sistema de almacenamiento en casa deja de ser un lujo para convertirse en una necesidad. Gracias a la gestión de la alcaldesa Mariela López Sosa, hoy más de mil familias tienen la tranquilidad de disponer del vital líquido en los días más difíciles del año.
El programa tuvo además un ingrediente que fortalece el sentido de corresponsabilidad. El Gobierno Municipal absorbió el 50 por ciento del costo de cada tinaco, mientras que la otra mitad fue aportada por los beneficiarios. Es un esquema en el que sociedad y gobierno suman esfuerzos para resolver una necesidad común, generando un mayor compromiso con el cuidado y aprovechamiento del recurso.
Con frecuencia se juzga a los gobiernos por las obras que se ven. Sin embargo, también existen acciones cuya importancia se dimensiona cuando llegan los momentos de mayor necesidad. La actual temporada de calor confirma que esta fue una decisión acertada y oportuna.
En su momento, la alcaldesa Mariela López Sosa expresó: “Estoy convencida de que trabajando en unión y en equipo, sociedad y Gobierno Municipal, se pueden hacer grandes cosas para seguir construyendo un mejor Xicoténcatl.” El paso del tiempo no ha hecho más que darle la razón. Hoy, esas palabras cobran plena vigencia, porque detrás de cada tinaco entregado hay una familia mejor preparada para enfrentar la temporada más crítica del año.
Gobernar también significa anticiparse a los problemas. Y cuando la prevención se traduce en bienestar para la población, los resultados hablan por sí mismos.
