Hay cosas que no se ven, pero cuando empiezan a mejorar, definitivamente se sienten. Y en una ciudad, pocas cosas generan tanto impacto en la vida cotidiana como contar con un buen servicio de agua potable y un sistema de drenaje que funcione como debe.
Por eso resulta destacable que la presidenta municipal, Patty Chio, haya decidido meterse de lleno en uno de esos problemas que durante años suelen permanecer debajo de la superficie —literalmente— hasta que revientan en forma de fugas, brotes de aguas negras, calles inundadas o colonias enteras padeciendo las consecuencias.
La apuesta, según se plantea, es ir al fondo del problema y no limitarse a poner parches. Y ahí está precisamente el reto: que la atención al drenaje y al agua potable no se convierta solamente en una sucesión de reparaciones emergentes, sino en una estrategia seria que permita recuperar, modernizar y hacer más eficiente la infraestructura de la ciudad.
El trabajo coordinado con la COMAPA El Mante es fundamental. Porque cuando Ayuntamiento y organismo operador jalan en la misma dirección, quienes terminan ganando son los ciudadanos.
Eso sí, también hay que decirlo: en materia de servicios públicos no bastan las buenas intenciones ni los anuncios. La verdadera transformación se mide cuando el vecino abre la llave y tiene agua, cuando las aguas residuales no brotan de las alcantarillas y cuando una lluvia deja de convertirse en una amenaza para las familias.
Ahí es donde se verá si aquello de trabajar “de corazón y unidos” se traduce en resultados que puedan comprobarse en las calles y en los hogares.
Porque hay obras que lucen mucho en una fotografía y otras que, aunque permanecen bajo tierra, cambian para bien la vida de miles de personas.
Y quizá esas sean las que más importan.
#UnidosTransformamos
#SeguimosTransformando
