Garantizar el acceso de las mujeres a la tierra significa también fortalecer su autonomía económica y su capacidad para tomar decisiones sobre su patrimonio y el futuro de sus familias
Ciudad de México.- El Senado de la República aprobó una reforma a la Ley Agraria para fortalecer los derechos de las mujeres rurales e indígenas, avanzar en la igualdad sustantiva y garantizar que quienes trabajan y sostienen el campo mexicano tengan también mayores derechos sobre la tierra y el patrimonio que contribuyen a construir, señaló la presidenta de la Comisión de Agricultura en la Cámara Alta, Olga Sosa Ruíz.
La senadora del Grupo Parlamentario de Morena, destacó que esta reforma representa un paso importante para saldar una deuda histórica con las mujeres del campo, particularmente con campesinas, ejidatarias, comuneras, productoras y mujeres indígenas, quienes durante generaciones han participado activamente en las labores agrícolas y en el sostenimiento de sus comunidades, sin contar siempre con el reconocimiento jurídico y patrimonial correspondiente.
“Hay que decirlo con claridad: lo que hacemos hoy crea igualdad. Durante décadas, miles de mujeres rurales trabajaron de sol a sol, sembraron, cosecharon y sostuvieron a sus familias, pero la tierra no estaba a su nombre. La propiedad seguía llevando, casi siempre, el nombre de un hombre. Hoy empezamos a cambiar esa historia”, afirmó la legisladora al destacar que la igualdad debe traducirse en derechos efectivos sobre la tierra, el patrimonio y la participación en las decisiones de los ejidos y comunidades.
Sosa Ruíz subrayó que la reforma incorpora una perspectiva de género e intercultural a la justicia agraria y rfortalece la protección de sus derechos patrimoniales, incorpora mecanismos de compensación económica y establece disposiciones para avanzar en una mayor participación de las mujeres en los órganos de representación agraria.
El dictamen integra las propuestas de la congresista tamaulipeca, así como las presentadas por la senadora Susana Harp Iturribarría y el senador Moisés Ignacio Mier Velazco, y fue aprobado por las Comisiones Unidas de Reforma Agraria, Para la Igualdad de Género y de Estudios Legislativos Primera.
