Por Miguel Garay Ávila
Ahora si creo que se está haciendo realidad el Puerto de Matamoros, del Norte, El Mezquital o como quiera llamarlo
Con casi 53 años de periodista y desde aquel entonces tener como fuente de información la oficina de la Residencia del Puerto, cuando ya tenía más de dos años de haberse iniciado su construcción, hasta estos días soy de los muchos que han pensado que nunca veríamos funcionar a dicho Puerto, pues que creen, en unas dos semanas está programado que zarpe de aquí al exterior, el primer buque cargado con producto químico de una empresa mexicana, más aún, establecida en Matamoros, concretamente de la empresa que antes se denominaba Química Flúor.
Eso tentativamente, podría ser para el otro fin de semana, finales del presente mes.
El puerto, ya está siendo una realidad.
En aquel entonces la oficina de la Residencia del Puerto era atendida por el Ingeniero José Valenzuela, y tal oficina estaba establecida en la calle Siete entre Juárez y Terán, enseguida se lo que fue la Tienda del IMSS.
La labor principal de ese entonces era principalmente el dragado del canal. Estoy hablando de los años entre 1974 y 1976, años en que en el periódico El Bravo me asignaron cubrir esa fuente de información, cuando un servidor tenía entre 20 y 21 años de edad.
Y después de esta primera operación, parece ser que en otras semanas más salga otro buque, en pocas palabras, el Puerto del Norte, ahora si, ya entra en funciones.
Aunque son pocos los datos que he podido recabar en las horas recientes, me aseguran que es un hecho que ya en pocos días zarpe con mercancía el primer buque desde este puerto que parecía nunca iba a funcionar, pues incluso aunque hace un año fue inaugurado por el Gobernador Américo Villarreal Anaya y luego se ha mantenido estático.
Pocos saben que dicho puerto fue inaugurado aproximadamente en 1980 teniendo un muelle metálico, con la salida de un pequeño barco cargado de sorgo pero apenas arrancó y encalló. La profundidad del canal era muy poca. El grano fue descargado, el barco rescatado y el muelle de metal al último creo que no sirvió ni para venderlo como fierro viejo.
Por temporadas, en algunas hasta de años, nada se avanzó.
A veces se continuaban las obras.
En etapas se le fue dando profundidad al canal de navegación hasta llegar actualmente a un promedio de nueve metros o poco más.
A la vez se fueron haciendo ya muelles en mejor forma.
Sigue pendiente mejorar la carretera, ensancharla y ampliarle muchas de las cerradas curvas.
Pero bueno, seguramente en corto tiempo se apresurarán los gobiernos estatal y federal para mejorar las condiciones de transitabilidad de tal carretera ahora que ya se inician operaciones del puerto con una empresa que empezará a utilizarlo para el traslado de sus productos químicos.
En unos días más les cuento cómo, allá por 1975, desde la Administración del Puerto de Brownsville, se intentó evitar la construcción del puerto de Matamoros.
Así es que ¡en hora buena!
Ahora si ya es un hecho que Matamoros ¡tiene puerto!.
