Por Gustavo Sánchez Tudon
“No solo la filosofía sino también las bellas artes trabajan en resolver el problema de la existencia.
Pues en todo espíritu humano que se entrega a la contemplación verdadera, puramente objetiva del mundo, tiende a surgir una propensión a aprehender la esencia verdadera de las cosas, de la existencia de la vida”.
El arte dispone , por tanto, la capacidad de aprehender directamente las ideas, en la medida en que el artista logre liberarse de su circunstancia, de su individualidad, de su voluntad, hasta transformarse en ” ojo del mundo”;
“El artista nos deja mirar el mundo con sus ojos”.
Palabras de Schopenhauer publicadas en 1844 en el capítulo 34 de los complementos del mundo como voluntad y representación.
