ROSA ELENA GONZÁLEZ
Vergonzoso papel de la mujer…
No hay duda que la corrupción no conoce de género, tan corrupta puede ser una mujer como un hombre, tan deshonesto puede ser un hombre como una mujer, sobre todo en la política.
Lo malo es que durante muchos años las mujeres se quejaron que a los espacios de primera línea de mando solo llegaban hombres, que a las del género femenino se les regateaban las posiciones políticas y tristemente ahora que los tienen demuestran que era para lo mismo.
Decían las féminas que no se les otorgaban los espacios que por derecho les correspondían, y si, el camino no fue fácil para que las mujeres comenzaran a llegar a la meta, tuvieron que librar muchos obstáculos, en algunos casos que ellas mismas se ponían porque la gran mayoría prefería impulsar los proyectos de los hombres, pero lo van logrando.
Incluso se recuerda casos como el de las juanitas, que cuando les daban espacios políticos, candidaturas a mujeres, llevaban de suplentes a hombres para que luego de que ellas lograran alzarse con la victoria se hicieran a un lado y dejaran el lugar a su compañero.
También se vio que hasta en el gobierno federal, los secretarios de estados varones ganaban más que las mujeres, lo peor, ellas lo aceptaban y ni se quejaban en la mayoría de los casos.
Y cuando por fin se rompió el techo de cristal y las mujeres comenzaron a llegar a posiciones importantes resulta que muchas están haciendo quedar mal al género femenino, están haciendo un papel vergonzoso.
Para muestra está el más reciente escándalo de corrupción, nepotismo, ambición, lo sucedido con la exconsejera presidenta del INE, GUADALUPE TADDEI, muy lamentable su actuar, el papel en el que deja a la mujer es vergonzoso sí, pero es mucho más grave el entredicho en el que deja a la democracia mexicana.
La institución que debería gozar de toda credibilidad, pues es la que, valida las elecciones, resultó que se pudrió desde adentro bajo la dirigencia de una mujer.
Que si GUADALUPE se enamoró y por eso perdió cordura es prácticamente lo de menos, pues recordemos que hasta se hicieron cambios a la ley para que ella tuviera todo el poder para hacer y deshacer al interior de la Institución electoral.
Eso de otorgar contratos a tal o cual empresa para la impresión de las credenciales y todo el material para las elecciones no tendría nada que ver, de hecho, todos los presidentes anteriores seguro lo hicieron, lo tenían que hacer, alguna compañía tenía que hacer esa chamba, y eso no debería estar en cuestionamientos pues era algo necesario, pero el asunto de los dichosos moches ya es otro cantar.
El tema es el tráfico de influencias, el conflicto de intereses, lo burdo del actuar y todavía es peor, el cinismo con el que se manejaron, TADDEI, su contratista favorito y socios.
Que TADDEI y su clan vieran las elecciones y el manejo del INE como negocio para hacerse millonarios es lo cuestionable, lo que se debe investigar.
Hoy se afirma que TADDEI les otorgó los contratos a los mismos funcionarios del Instituto Electoral y que, además, de acuerdo a los documentos, videos y audios que circulan en redes sociales, tiene una relación sentimental con uno de ellos.
Problema mayor es que se pone en riesgo la democracia y en entredicho elecciones, además del criterio sobre cómo se otorgó la sobre representación en el congreso y muchas linduras más.
La institución electoral, desde su origen, jamás había tenido un caso tan escandaloso como el que está viviendo en estos tiempos y lo más triste es que fue una mujer la causante de todo.
Ser mujer no la exime de responsabilidades, no puede ampararse en el género para que no se le critique, cuestione o que la sociedad pida se le castigue como se debe.
Dicen algunos que es linchamiento en contra de TADDEI solo porque es mujer, claro que no, es por corrupta, irresponsable, ambiciosa, porque hizo las cosas mal y porque hasta puede poner en riesgo la democracia, si no es que ya la violentó en la elección pasada, aunque románticamente aún creemos que existe en nuestro país.
