Clases de taquimecanografía.
Trompo. Yoyo. Canicas. Encantados.
Y un aire amargo que se pudre afuera.
Matatena. Hula-hula. Los hot pants.
Pantalones Topeka de campana.
Los Kleenex. Cinta Scotch. El Bebeleche.
Los pelos largos. Yesterday. Hey Jude.
Roberto Jordán. Amor de estudiante.
Joan Báez y su Gracias a la vida.
Muerto el Che Guevara el sueño terminó.
Merthiolate. Curitas. Vick VapoRub.
Grabadoras. Casetas telefónicas.
Minifaldas. Chicas fumando Raleigh.
El Tlatelolco del sesenta y ocho.
Esa sangre no cura con ungüentos.
Estudiantes que se asumieron pueblo.
El reloj dibujado en la muñeca.
Tinta de engaño que la piel no borra.
Y tú eras el más alegre del barrio.
Debajo de la cama, bacinicas.
La cocina. La estufa de petróleo.
En el zarzo el queso y los frijoles.
El amigo que se torcía los párpados.
¿A dónde fue su risa de inocente?
El estropajo. El baño a jicarazos.
Casa de los abuelos, todos juntos.
Cerrando puertas, todo piso es cama.
Pobreza que llamamos hermandad.
En algún lugar que sabíamos dónde.
En un tiempo que no quería irse.
