Sin regatear méritos a nadie, es justo reconocer que las familias de El Mante verán un alivio en sus bolsillos gracias a un cambio que, aunque parezca menor en apariencia, representa un ahorro significativo: el paso de la tarifa eléctrica IC a la ID, autorizado por la Comisión Federal de Electricidad. Un solo dígito, sí, pero con impacto real en la economía doméstica.
Este logro, que por años se buscó sin éxito a través de distintas gestiones, hoy es una realidad. Y más allá de discursos vacíos o promesas de campaña, tiene responsables concretos: Jorge Salomón González y Omar Salomón Vargas. Ellos supieron sortear la maraña burocrática que tantas veces frena los avances, demostrando que cuando hay voluntad, conocimiento y persistencia, los resultados llegan.
Su ejemplo debe ser inspiración. Porque beneficiar a la sociedad no es un acto exclusivo de quienes ostentan un cargo público o buscan uno. Al contrario, este tipo de acciones —alejadas de los reflectores del oportunismo político— nos recuerdan que la verdadera gestión social se mide por sus efectos, no por sus discursos.
Que esta experiencia sirva como referencia de que los cambios sí son posibles, cuando se trabaja con seriedad y compromiso.
