Dicen que la gratitud es la memoria del corazón, y es que el sentimiento que hoy me embarga me constriñe a expresar la gratitud a un hombre que en vida tendió la mano, ayudo a su gremio y mostró ser un gran amigo, excelente mentor, de esas personas que en la vida de uno fue irrepetible por sus grandes cualidades, y desinterés al momento de ayudar,
Cuando uno empieza no sabe por dónde o como hacerle, El me brindo la oportunidad de estar en su despacho, con el conocí la abogacía más a fondo en el litigio, su constante era el honor, la lealtad y la honradez, pulcro y siempre claro fue al momento de demostrar de que lado estaría: de lo justo por supuesto, muy activo en las organizaciones aquella 20/30 que se llamó dónde coincidimos otros jóvenes profesionistas,
Don José Guadalupe Martínez Castañeda, siempre se mostró listo para ayudar y aconsejar, hombre de una sola pieza, entero en todo y sin miedos al momento de estar donde se debiera, íntegro y leal, nos compartía experiencias de juventud de un club de estudiantes llamados el Mau Mau, de su paso por el pentatlón, dirigente de la CNOP, Secretario General del PRI, leal como pocos hacia el partido de los últimos que quedaron.
Gente de gran calidad, mi admiración, cariño y respeto, siempre lo manifesté, He sido afortunado en conocerle. Le envío mi más sentido pésame a su familia, su esposa e hijos,
Lic. lo vamos a extrañar, más le digo, que los amigos como usted nunca morirán, por qué cuando las antorchas de la amistad se encienden estás permanecen encendidas y no se apagan con la muerte.
Su nombre es y será referente de amistad, de integridad y de lealtad, de la gente de valores, de la gente de principio, de la gente que da gusto haber conocido. Nuestro corazón deja un hueco, llanto también, pero sirvan mis palabras para decir al infinito: Don Guadalupe Martínez, gracias por su amistad
Q.E.P.D. Dios lo tenga en su santa gloria.
