En esta semana el Gobierno del Estado de Tamaulipas a través de la Secretaría de Obras Públicas convocó a un nutrido grupo de periodistas para darles un recorrido por un tramo de las obras de la autopista Mante-Tula. Lo hicieron en el segmento medio y especialmente en el túnel que cruza la Sierra de Tamalabe, por la curiosidad y hasta morbo público que generó una filtración de agua en dicho túnel durante las pasadas lluvias fuertes que cayeron en la región, algo completamente solucionable bajo las normas y procedimientos de la moderna ingeniería.
Por nuestra parte, una semana antes, un grupo de investigadores de la Universidad Autónoma de Tamaulipas hicimos un recorrido por dicha autopista, en la alta montaña, sobre los 1,500 msnm, a la altura del ejido de Gallitos, municipio de Tula, con la autorización formal de la empresa constructora Grupo HYCSA, cuyo representante nos mostró los avances y proporcionó los datos técnicos de esta gran obra vial, que justo cruza por una ruta del antiguo camino real entre el altiplano de Tula y el valle de Tanguanchin, que data del inicio del siglo XVII.
Sin duda esta magna obra trasformará los circuitos mercantiles entre el Golfo de México norte y el centro del país, y especialmente pondrá en primer plano al Pueblo Mágico de Tula.
Solo lamentamos que no se proyectara una salida hacia Ciudad Ocampo, lo que es muy lamentable, pues es otra importantísima localidad histórica y cultural de nuestra entidad (se durmieron mis amigos de Ocampo, pero aún es tiempo de hacer algo, a cacerolazo limpio).
