En menos de 10 minutos desalojan oficinas, llevan a un hospital a un “lesionado” y queda de enseñanza: es mejor prevenir que lamentar.
Agencia EcoNoticias
A las 11:00 de la mañana en punto, tal como se había anunciado, sonó la alerta sísmica en esta ciudad. El sonido retumbó no solo en los teléfonos inteligentes de cientos de personas, sino también en el reloj público municipal y en el repique de campanas, señales que anunciaban que algo extraordinario estaba por comenzar. Y es que, como reza el viejo refrán, más vale prevenir que lamentar.
Con orden y calma, todas las personas que a esa hora se encontraban en el Palacio Municipal comenzaron a desalojar el edificio para concentrarse en el punto de reunión ubicado frente al inmueble, en la plaza principal. Empleados, jefes de departamento y ciudadanos atendieron las indicaciones emitidas por el personal de Protección Civil, siguiendo al pie de la letra los protocolos establecidos para este tipo de contingencias.
Apenas habían transcurrido dos minutos cuando una ambulancia de Protección Civil arribó al lugar para atender una situación hipotética derivada del simulacro: el rescate de una persona intoxicada a causa de un incendio imaginario.
El supuesto lesionado permanecía tendido sobre las escaleras del edificio municipal. Con la urgencia que el caso ameritaba, los rescatistas actuaron con rapidez y precisión: estabilizaron a la víctima, la colocaron sobre una camilla y la trasladaron de inmediato a un hospital para recibir atención médica. Todo ocurrió en un lapso aproximado de tres minutos, en medio de un operativo impecable que llamó la atención de quienes presenciaban el ejercicio.
“Este tipo de ejercicios son clave para aprender de una simulación. En la vida real no hay tiempo que perder; cada minuto es valioso”, explicó Edgar Ayala, director de Protección Civil. Señaló además que la finalidad principal de estas prácticas es crear conciencia entre la población sobre la importancia de actuar con responsabilidad y rapidez ante una emergencia real.
Aunque el simulacro correspondió a una alerta sísmica realizada a nivel nacional, en esta ciudad se agregó el escenario hipotético de un incendio para fortalecer la capacidad de respuesta de las corporaciones de auxilio y del personal municipal.
Por su parte, la presidenta municipal, Patty Chío, giró instrucciones para que tanto personal de confianza como sindicalizado participara activamente y atendiera todas las recomendaciones de Protección Civil. Reconoció la labor de quienes diariamente permanecen atentos para salvaguardar la integridad de la población y brindar auxilio en situaciones de emergencia.
A las 11:10 de la mañana, y de la misma manera ordenada en que habían salido, empleados municipales, directivos y ciudadanos regresaron a sus labores cotidianas. Lo hicieron con una experiencia más en su haber, pero sobre todo con una enseñanza clara: saber cómo actuar ante un incendio o cualquier amenaza a la seguridad pública puede marcar la diferencia en momentos decisivos.
