La Indicación Geográfica Protegida garantiza que la auténtica Cuera Tamaulipeca conserve las características que la hacen única en el país.
Tula, Tamaulipas.- Las manos que durante décadas han cortado, cosido, bordado y dado forma a la emblemática Cuera Tamaulipeca recibieron finalmente un reconocimiento que va más allá de un documento oficial. Es el reconocimiento a una historia de esfuerzo, perseverancia y amor por las tradiciones que han dado identidad a Tamaulipas.
Para los artesanos de Tula, la entrega de las certificaciones para el uso de la Indicación Geográfica Protegida “Cuera Tamaulipeca”, otorgadas por el Instituto Mexicano de la Propiedad Industrial (IMPI), representa mucho más que una acreditación: es la certeza de que el legado heredado de padres y abuelos seguirá protegido para las futuras generaciones.
Detrás de cada cuera existe una historia. Hay talleres donde el sonido de las herramientas acompaña conversaciones familiares; hay diseños que nacieron de la creatividad de generaciones enteras; hay horas de trabajo paciente que transforman el cuero en una prenda que hoy es símbolo indiscutible de la identidad tamaulipeca.
Durante años, los artesanos tultecos han mantenido viva esta tradición enfrentando desafíos económicos, cambios en los mercados y la competencia de imitaciones que amenazaban con desvirtuar el valor de su trabajo. Sin embargo, nunca dejaron de creer en la importancia de preservar una herencia cultural que forma parte del alma de Tamaulipas.
Por ello, la ceremonia de certificación estuvo cargada de significado. En cada reconocimiento entregado se reflejaron décadas de dedicación, aprendizaje y compromiso con una tradición que ha trascendido generaciones.
El acto contó con la presencia del rector de la Universidad Autónoma de Tamaulipas, M.V.Z. Dámaso Anaya Alvarado; Roxana Aguirre Elizondo, representante del IMPI; y Mariana Álvarez Quero, representante de la Secretaría de Economía del Gobierno del Estado, quienes destacaron la importancia de proteger y fortalecer el patrimonio cultural que distingue a la entidad.
Los artesanos reconocidos fueron Héctor Reyna Suárez, de Artesanías Reyna; Antonio Reyna Hernández, de Taller Reyna Garza; Evaristo Reyna Garza, del Taller de Cueras Tamaulipecas “Cristian Reyna”; Silverio Rodríguez Astello, de Cueras Astello; Ángel Osiel Mendoza Reyna, de Ángel Piel; Víctor Fernando Hernández Montoya, de Artesanías Tultecas; y Cuera Tulteca, de Artesanías Don Porfirio Reyna Chaires.
Cada uno representa una historia distinta, pero todos comparten el mismo compromiso: preservar una tradición que ha convertido a Tula en referente nacional de la artesanía en cuero.
La Indicación Geográfica Protegida garantiza que la auténtica Cuera Tamaulipeca conserve las características que la hacen única y reconoce oficialmente el conocimiento artesanal desarrollado durante generaciones en esta región del estado. Es una protección para el producto, pero también para quienes han dedicado su vida a mantener viva esta expresión cultural.
En Tula, donde la historia parece caminar por sus calles y donde las tradiciones siguen siendo motivo de orgullo, este reconocimiento tiene un significado especial. Es el triunfo de quienes han trabajado silenciosamente durante años, cuidando cada detalle para que una de las prendas más representativas de México conserve su esencia.
Hoy, la Cuera Tamaulipeca no solo sigue siendo un símbolo de identidad y orgullo regional. También se convierte en un testimonio vivo del talento, la creatividad y la pasión de los artesanos tultecos, quienes continúan llevando el nombre de su tierra más allá de las fronteras, con la satisfacción de saber que su legado ha sido reconocido y protegido para la posteridad.
