Hay presidentes o presidentas Municipales que dejan como legado calles, edificios y obras que transforman el paisaje urbano; son importantes, sin duda, porque responden a necesidades concretas de la población. Pero también existen gobiernos que entienden que la obra más valiosa y trascendente es aquella que se construye en las personas, porque el conocimiento y la preparación profesional son herramientas capaces de cambiar vidas enteras.
Esa visión parece tenerla muy clara la alcaldesa de Xicoténcatl, Mariela López Sosa, quien sabe bien, porque lo vivió, el esfuerzo que representa salir de su tierra en busca de una carrera profesional y posteriormente regresar para poner sus conocimientos y experiencia al servicio de su comunidad.
Por eso resulta especialmente significativo que, desde la responsabilidad que hoy tiene al frente del Ayuntamiento, haya decidido respaldar a quienes están comenzando ese mismo camino. La entrega de apoyos a 200 jóvenes para facilitar su inscripción a la universidad constituye mucho más que una ayuda económica: es un voto de confianza en la juventud y en su capacidad para construir un mejor futuro.
Porque cuando un gobierno ayuda a un joven a llegar a la universidad, no solamente está apoyando a un estudiante; está fortaleciendo a una futura generación de profesionistas que mañana podrán aportar sus conocimientos al desarrollo de Xicoténcatl.
La decisión de Mariela López Sosa de apostar por la educación habla de una administración que entiende que la mejor inversión no siempre se inaugura con una placa ni se mide en metros cuadrados; también se mide en sueños cumplidos, oportunidades abiertas y jóvenes preparados.
Con acciones como ésta, el Gobierno Municipal refrenda su compromiso con la educación y demuestra que invertir en la gente es, finalmente, la manera más inteligente de invertir en el futuro de Xicoténcatl.

