LA TALACHA

Fecha:

Claudia y Americo: el mensaje detrás de la gira

Por Francisco Cuellar Cardona

Esta visita que acaba de hacer la presidenta Claudia Sheinbaum a Tamaulipas por tres días no debe medirse en números, ni en discursos, ni en fotografías. Debe verse y entenderse bajo una óptica política de lo que está sucediendo en el país.

Para comprenderlo, hay que mirar en retrospectiva y conocer la verdadera relación que existe entre Claudia Sheinbaum y Américo Villarreal. Entre ambos hay una historia no solo de amistad y lealtades. Existe un compromiso con el movimiento de la transformación. Ningún gobernador como Américo le apostó al proyecto de la presidenta cuando apenas era una “corcholata” presidencial.

En junio de 2023, cuando Morena todavía empezaba su proceso interno para definir a su candidato, el gobernador tamaulipeco publicó aquel mensaje en redes sociales que se volvió mediático y definitorio: “Llegaron los tiempos… es tiempo de mujeres. Adelante, Claudia, cuentas con nosotros”.

Los titulares de la prensa nacional registraron el posicionamiento y, desde entonces, Claudia y Américo caminan bajo un entendimiento y una misma dirección que los despistados no alcanzan a comprender.

La propia Claudia ha reconocido públicamente esa cercanía.

En diciembre de 2024, durante su visita a Nuevo Laredo, la presidenta recordó que dos años antes había estado en Tamaulipas apoyando la candidatura de Américo y calificó su desempeño como extraordinario, destacando su cercanía con la gente, su defensa del estado y su convicción dentro del movimiento de transformación.

La presidenta tampoco olvida que en Tamaulipas obtuvo un millón 13 mil 715 votos, equivalentes al 62.33 por ciento de la votación estatal, una cifra sin precedente para una candidatura presidencial en la entidad.

En junio de 2024, siendo presidenta electa, en Nuevo Laredo, conoció todos los proyectos estratégicos de Tamaulipas y ahí Claudia le expresó al gobernador su compromiso con el estado: “Américo, amor con amor se paga”.

Ahora, la inversión federal en obras de infraestructura, programas sociales y apoyos en vivienda representan para Tamaulipas más de 150 mil millones de pesos. Algo histórico que nunca se había registrado.

La estancia de tres días de la presidenta, con actividades en Reynosa, Matamoros, Ciudad Victoria, Tampico y Ciudad Madero, deja un mensaje contundente: la relación política entre Claudia Sheinbaum y el gobernador se mantiene firme. Esto representa un revés para algunos personajes que, desde el propio morenismo, apostaban a que Tamaulipas enfrentaría una crisis política similar a la de Sinaloa.

Por eso, la visita de Claudia Sheinbaum debe leerse con mayor profundidad: no fue solamente una presidenta recorriendo un estado; estuvo mostrando públicamente a uno de sus aliados políticos y, al mismo tiempo, destacando que Tamaulipas forma parte de su mapa de prioridades.

Los opositores pueden decir muchas cosas; los críticos y adversarios pueden especular y construir escenarios adversos, pero los hechos indican que existe una relación política estrecha entre el gobernador de Tamaulipas y la presidenta de México, una historia que comenzó antes de la elección presidencial, que se fortaleció con el resultado electoral de 2024, que sobrevivió a los momentos difíciles y que hoy se traduce en inversión, infraestructura y presencia presidencial.

Hoy la pregunta ya no es si Claudia Sheinbaum confía políticamente en Américo Villarreal: los hechos parecen responderla. La verdadera pregunta es otra: ¿hasta dónde llegará esa alianza?

Porque si algo dejó claro esta gira es que el gobernador no está preparando su salida, como algunos buitres del morenismo lo pronosticaban.

Américo está preparando, junto con la presidenta, la siguiente etapa, y esta es, inevitablemente, la de 2027 y 2028, de la que seguramente hablaron en esta visita.

Tamaulipas tendrá que decidir nuevos equilibrios políticos y Morena tendrá que definir candidaturas; dentro del propio movimiento habrá quienes quieran influir en la sucesión.

Pero una cosa parece cada vez más clara: el futuro político de Tamaulipas no se va a decidir sin Claudia Sheinbaum y difícilmente sin Américo Villarreal, porque la presidenta ya dejó una señal demasiado grande como para ignorarla: no vino solamente a entregar obras, vino a mostrar quién es su aliado en Tamaulipas.

Artículo anterior
Artículo siguiente

Compartir:

Popular

Ecos Informativos

HISTORIAS HILVANADAS

Loida E. Fernández G.De octubre de 1993 a octubre de...

Dialogando

       Fructífera gira presidencial por Tamaulipas Por Roberto Olvera PérezMuy comentada...

Agenda fronteriza

  VISITA PRESIDENCIAL  Lo que damos, no siempre regresa, pero lo...

T E C L A Z O S

Por Guadalupe E. GonzálezHUMBERTO PRIETO, SE SUMA AL LLAMADO...