Selección de poemas Marisol Vera Guerra
Desde arriba del puente Azteca
trazo con un dedo la forma
del agua / los suaves laberintos
de una raíz la lluvia
surca la mañana hacia el precipicio
les ha devuelto la memoria a los árboles y deja pasar a mi lado
a un muchacho con sonidos de leopardo sé que no nació aquí
tampoco en el lugar de donde vengo sino en otro
más lejano
una isla dividida por el ansia del azúcar y el café
–su pueblo rasgó un lienzo blanco para recibir la libertad
pero la libertad a veces muerde igual que un perro
te cobra cuotas
te golpea en los pómulos / en las rodillas incendia el aire
y
tienes que huir para
seguir respirando
*
Con mis pasos mido
la longitud de los deseos humanos mis huellas
(sin embargo) se borrarán bajo otros pasos y cuando sea la hora de bajar al lecho del río lo hallaré seco
dándolo acaso por muerto
(me han dicho que lo que no fluye no puede llamarse vivo)
pero este río vuelve
a la húmeda garganta del cañón
a reinventar las estaciones la palabra viento y un día
cuando el viajero / el comerciante / la niña de mochila todos lo hayamos olvidado
levantará su espinazo al cielo para arrastrarnos en su entraña aunque tenga
el nombre de una santa
*
Santa Catarina le llamaron
quizá porque en su lecho
el pensamiento se haría espina o guijarro
o porque caminar sobre un río que desaparece es una forma de santidad
Hay quien dice que aquella mártir no existió que son inventos de los frailes
o los viajeros
Hay quien dice que este río no existe que son mentiras
de la gente que sueña huracanes (tal vez por eso
les disparan a las nubes como si fueran patos)
Pero la grieta en mis botas es real y puedo ver en este cauce
al sol echado
como un animal lleno de sangre
*
Algunas ciudades desaparecen
de pronto: el núcleo de un átomo se rompe una diosa arroja una manzana
en medio de otras diosas un volcán vuelve ceniza
las manos que han vaciado el vino en la copa
o
desciende el ángel de la muerte sobre los ojos dormidos de los niños
las vasijas los cántaros el pezón hinchado se quedan listos
para un festín que nunca llega pero también hay ciudades que resisten
que erigen una y otra vez sus muros sobre los huesos de los hombres
donde las viejas tuberías se hacen plegaria
y en los vientres de las mujeres crecen girasoles ciudades a las que brota un manantial de leche cuando intentas decapitarlas
ALTERIDAD.
Proyecto realizado con apoyo del Sistema de Apoyos a la Creación y Proyectos Culturales
a través del PECDA Nuevo León 2025
