La UAT 75 años de legado y transformación
Con legítimo júbilo, el rector Damaso Anaya Alvarado, dio inicio a los festejos del 75 aniversario de la Universidad Autónoma de Tamaulipas (UAT), una institución que, por su presencia en las principales regiones del Estado, se ha consolidado como la casa de estudios de la mayoría de los universitarios tamaulipecos. Este aniversario no solo es un motivo de celebración, sino también una oportunidad para reflexionar sobre el legado de esta alma mater que, a lo largo de su historia, ha sido semillero de talento, compromiso y responsabilidad social.
Desde su llegada a la rectoría, Anaya Alvarado, ha trazado una ruta clara de trabajo, orientada a hacer honor al lema institucional: Verdad, Belleza y Probidad. En este contexto, la transparencia se ha convertido en un principio fundamental que guía las diferentes áreas administrativas y académicas de la universidad. Bajo su liderazgo, no hay espacio para la corrupción ni para la complicidad, asegurando así que la UAT continúe siendo un ejemplo de integridad en la educación superior.
En este marco de conmemoración, la universidad dará un paso más hacia el futuro al ofrecer nuevas opciones educativas. Se implementarán programas de formación profesional, maestrías y especialidades, tanto presenciales como en línea, con el objetivo de estar a la vanguardia tecnológica que demandan los tiempos de transformación impulsados por el gobernador Américo Villarreal Anaya.
Esta iniciativa no solo responde a las necesidades actuales de los estudiantes, sino que también asegura que la UAT siga siendo un referente en la educación superior, adaptándose a las exigencias de un mundo cada vez más globalizado y digitalizado.
Al celebrar estos 75 años de historia, la Universidad Autónoma de Tamaulipas reafirma su compromiso con la formación de los buenos tamaulipecos, aquellos que, forjados en sus aulas, están llamados a construir un futuro mejor para el Estado.
Que estos 75 años sean un motivo de orgullo y consolidación de un prestigio que se basa en los valores que siempre han sido el sello de esta institución: la verdad, la belleza y la probidad como un estilo de vida.