Ante las altas temperaturas que afectan a la región, resulta acertada la decisión del gobierno municipal de reforzar las acciones preventivas en materia de salud. La estrategia impulsada por la presidenta municipal Mariela López Sosa demuestra que la prevención sigue siendo una herramienta fundamental para proteger a la población, especialmente a niñas, niños, adultos mayores y personas con enfermedades crónicas.
La coordinación entre Protección Civil, la Secretaría del Ayuntamiento y el Centro de Medicina Preventiva Integral (CMPI permitió acercar servicios básicos de salud a la ciudadanía, desde revisiones de glucosa y presión arterial hasta orientación para prevenir golpes de calor. Este tipo de jornadas no solo ayudan a detectar riesgos oportunamente, sino que también fortalecen la cultura del autocuidado en la comunidad.
En temporadas donde las temperaturas extremas representan un riesgo real para la salud pública, la información y la atención preventiva pueden marcar la diferencia. El llamado de la alcaldesa a mantenerse hidratados y evitar la exposición prolongada al sol es oportuno y necesario.
Más allá de una actividad temporal, estas acciones reflejan la importancia de mantener una política cercana a la gente, donde la salud preventiva ocupe un lugar prioritario en la agenda pública municipal.
