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miércoles, junio 19, 2024

Chicharrón de La Ramos: ¿una marca de culto?

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Cuando uno de tus productos se convierte en una codiciada marca, ¿qué puedes hacer?

En la Gran Barra, el ceviche de curvina cuesta $487 pesos. Viene curado en sal de colima, con pepino, chile serrano, cebolla, cilantro — y chicharrón “de la Ramos”.

En la Roma, Madre Café ofrece un omelette relleno de chilaquiles — con chicharrón “de la Ramos”.

En Gran CruLudovic Anacleto prepara ravioli de confit de pato, risotto con trufa negra y por qué no, también un risotto con chicharrón “de la Ramos”.

Aquí la pregunta no es cómo que el ‘humilde’ chicharrón se convirtió en el ingrediente predilecto en los restaurantes de moda. La pregunta clave es por qué tiene que ser “de la Ramos” y sobre todo, ¿por qué eligen los restaurantes así anunciarlo en sus menús?

Madre Café no pone en el menú si el huevo para el omelette es Bachoco o San Juan y la Gran Barra no dice si la cebolla y el cilantro los compró en el H-E-B o en Walmart.

Pero quienes usan chicharrón de la Ramos, siempre lo destacan. ¿Cómo fue que una cadena de carnicerías en Monterrey logró convertir un commodity, en la marca con la que los restaurantes quieren hacer este tipo de colaboraciones?

Carnes Ramos fue fundada por Patricio Ramos Maldonado hace más de 50 años, con una primera carnicería en el centro de Monterrey. Con el paso de los años fueron abriendo más sucursales; actualmente tienen 20 tiendas, todas en el área metropolitana de Monterrey. La última abrió en noviembre de 2021 y planean hacer una más en 2023.

Las tiendas están en terrenos de unos dos mil metros cuadrados, y funcionan más bien como mini supermercados. Todo lo relacionado con la carne asada es clave. Cebolla, verdura para asar, carbón. El fin de semana, o cuando hay algún evento deportivo importante, en las cajas se ve reflejada la cultura regiomontana: todo lo necesario para una carne asada con familia o amigos.

Como empresa, cuentan con un equipo de más de 550 personas y están integrados verticalmente. Tienen sus propios ranchos de engorda (en Cerralvo) y una planta empacadora desde donde distribuyen a sus propias tiendas y también a terceros. Hace dos o tres años lanzaron también productos ya preparados, presentados en pouches, como trompo de cerdo, barbacoa y carnitas.

Pero el producto estelar es, sin duda, el chicharrón. Comenzaron a venderlo hace unos 35 años, y desde el principio fue un producto muy popular entre los clientes, que ayudaba sobre todo a generarle tráfico a las sucursales.

En entrevista con Whitepaper, Patricio Ramos, uno de los hijos del fundador, recordó que Felipe Chapa — de La Nacional — empezó a comprarles chicharrón en la tienda de Platón Sánchez. Le gustaba como una botana para ofrecerle a sus comensales desde la primera sucursal de La Nacional. Esto habría sucedido hace poco más de 15 años, dice, y debió haber sido el primer momento en que su producto dio el saltó a un restaurante.

A partir de ahí fueron viendo cómo otros restaurantes también lo incorporaban — muchas veces como ingrediente — en sus propios menús. Pero en la gran mayoría de los casos, lo interesante es que solían destacar su “marca”…

Fuente: Whitepaper.mx

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